Semana Internacional de la Lactancia Materna

El próximo lunes empieza la Semana Internacional de la Lactancia Materna, una iniciativa mundial promovida por la OMS, Unicef y la World Alliance for Breastfeeding Action (WABA). Del 1 al 7 de agosto, miles de mujeres en todo el mundo participarán en una campaña de información sobre la lactancia materna.

En Biobé queremos sumarnos a esta red de mamás. No es que nos subamos al carro a última hora: precisamente diseñamos nuestras cunas ecológicas pensando en facilitar el colecho, porque el colecho facilita la lactancia. Aunque respetamos todas las opciones, pecho y biberón, sabemos que muchas mamás abandonan la lactancia no porque no quieran o no puedan dar el pecho, sino por falta de apoyo. Si no nos enseñan cómo y cuándo amamantar, o si todo el mundo se empeña en que nuestro bebé duerma en otra habitación aunque no sea práctico, será muy difícil mantener la lactancia.

Para que la lactancia sea un éxito, el pecho debe darse a demanda, tanto de día como de noche. La OMS recomienda que la leche materna sea el único alimento para los bebés durante los primeros seis meses. A partir de ahí, la lactancia debería combinarse con la introducción de alimentos sólidos hasta los dos años de edad, como mínimo.

Aprovechamos la Semana Internacional de la Lactancia Materna para recordaros algunas de las ventajas de alimentar a los bebés con leche materna.

La leche materna es el alimento más sano para los bebés. Según Unicef, reduce la mortandad infantil en un 20%. Contiene anticuerpos que protegen a los recién nacidos de infecciones mientras los bebés desarrollan su propio sistema inmunológico. Reduce el riesgo de neumonías y diarreas, y favorece el desarrollo del sistema nervioso.

La leche materna es gratis. Que no es poco, con los tiempos que corren.

La leche materna es natural. La leche de fórmula se esfuerza en imitar su composición, precisamente porque es perfecta. La naturaleza la ha diseñado especialmente para cubrir las necesidades de los bebés humanos.

La leche materna es ecológica. No viene en envases contaminantes ni se necesita malgastar energía para su fabricación.

La leche materna ayuda a dormir. Contiene triptófano, una sustancia que favorece la segregación de una hormona que se llama melatonina. Las mamás que amamantan y sus bebés tienden a conciliar el sueño antes durante las tomas nocturnas.

Amamantar favorece el apego entre mamá y bebé. Por supuesto, las mamás que dan biberón también aman a sus bebés, y viceversa. Pero amamantar es un acto especialmente íntimo. Además, mientras damos de mamar segregamos más oxitocina, la hormona del amor.

Amamantar es saludable para las madres. Ayuda a prevenir el cáncer de mama y ovarios. Además, durante el postparto, dar el pecho provoca entuertos, pequeñas contracciones beneficiosas que ayudan al útero a recuperar su tamaño normal.

Amamantar adelgaza. O, al menos, ayuda a deshacerse más rápido de las reservas de grasa extra acumuladas durante el embarazo.

A pesar de todas estas ventajas, solamente un 37% de los bebés de seis meses toman lactancia materna en exclusiva. Para mejorar esta cifra, lo mejor que podemos hacer no es señalar con el dedo a las madres que se pasan al biberón, sino ayudar a que dar el pecho deje de resultar complicado, con información y apoyo.